Hace ya bastante tiempo que me convertí en un usuario avanzado de los teléfonos móviles, avanzado y exigente. Soy usuario de los mal llamados ‘teléfonos inteligentes’. De los smartphones o como cada cual quiera llamarlos. He evolucionado desde un engorroso y desesperante Windows Mobile 5 pasando por varios Symbians, por Blackberrys y por Palm. Es evidente, según la foto, que acabo de aterrizar en el mundo de los muñequitos verdes de Android el SO de Google.

Solamente decir que me ha encantado. Es dinámico, tiene una gestión de recursos que ya le hubiera gustado a la Storm (por favor!), una tienda de aplicaciones que poco tiene que envidiar a la de Apple (aunque un poco de filtro tampoco vendría nada mal). Lo bueno de este SO es que, en general, da un poco igual el dispositivo. Exiten los HTC, los Samsung, la Boston (fabricada para Orange) y muchas marcas más y la diferencia apenas se aprecia. Google marca un patrón para su sistema operativo (patrón que se hizo más evidente desde el nexus one) y los fabricantes se adaptan. Sí, y eso es una novedad. No adaptan el SO al dispositivo que quieren fabricar sino al revés.

Cuando lleve algunos días de uso y queme como debe hacerse todo el Market App a base de descargas pondré una lista de las que considero mis 10 aplicaciones imprescindibles para este sistema operativo que, si nadie lo remedia, ha llegado a mi vida para quedarse.

Una vez más en este blog…¡Bien por Google!